No sé cuántas veces he escuchado este disco, evidentemente. Solo puedo dar por buena una respuesta incuestionable: muchas. Créaseme. Me tocó escribir en el periódico la necrológica de este barbado y no muy conocido firmante, Dan Fogelberg, y solo garantizaré, para que conste, que se me escapó alguna lagrimilla. No es una condición inalterable; de hecho, las muertes ilustres suelen sugerirme más templanza, invitan al recuento de los méritos oficiales que avalan fuentes solemnes y más libertarias. Pero aquí no hay categoría que valga, como decía: “Souvenirs” lo he escuchado ni se sabe la de veces. Por múltiples motivos, empezando por ese sencillo, “Part of the plan”, que bien pudo ser canon de la canción del soft-pop americano de los setenta. Por “There’s a place in the world for a gambler”, balada tremebunda que incluso gozó de bendición peliculera en “FM”, filme del que hoy no se acuerda nadie pero cuya banda sonora era un emblema de lo más adorable de la música yanqui de los setenta. Por “Illinois”, por “Morning sky” (los Eagles habrían matado por tenerla en el repertorio), por todas las segundas voces, por la sensibilidad y la seda. La vida no fue generosa con Fogelberg, desaparecido pronto. Ni los melómanos tampoco. Algún otro disco incurre en algo de melaza; este es un regalo eterno.

2 Replies to “Dan Fogelberg: “Souvenirs” (1974)”

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