El reconocimiento público es un factor caprichoso que a menudo tiene más que ver con las leyes del azar que de la justicia. Carlos Ruiz Bosch es cualquier cosa menos un recién llegado; no lo era ya cuando en 2015 publicó Miércoles 14, un trabajo muy hermoso que pasó dolorosamente inadvertido. Han tenido que ser el fulgor de las emisiones televisivas y la adopción de su ya característica imagen, con esos bigotillos de hombre muy alejado de nuestros tiempos, los responsables de una popularidad creciente: como voz cantante desde 2016 en el Late motiv de Andreu Buenafuente ha demostrado versatilidad interpretativa, un buen gusto refinadísimo y un poderío vocal nada frecuente, lo que también le abrió las puertas del teatro musical (Lehman Trilogy) y de la composición para Sergio Peris-Mencheta en la obra La puerta de al lado. En consecuencia, este Hablo tu idioma… llega tras una prolongada pausa de cuatro años, pero en un momento aparentemente propicio para que su firmante deje de ser un secreto a voces y se erija en una de las grandes figuras de nuestra música popular. Ojalá lo consiga, pues el disco presenta unas hechuras extraordinarias, pero Litus no ha querido tomar atajos ni adoptar una ligereza formal que le permitiera un acceso más instantáneo a eso que solemos llamar “gran público”. De hecho, solo el primer adelanto, Hamish Stuart, produce sensación de enamoramiento instantáneo desde la escucha inicial, y difícilmente el oyente se sorprenderá canturreando ningún otro estribillo distinto a ese. Hamish Stuart toma prestado el nombre de un espléndido guitarrista de estudio, habitual de Paul McCartney en los tiempos de Flowers in the dirt, y acredita una de las características más originales y desconcertantes de este álbum: la utilización de nombres propios, casi siempre poco evidentes, para dar título a la práctica totalidad del repertorio. Se trata de una decisión discutible, por la sensación de extrañeza que genera sin mucha necesidad de ello, pero también sirve como símbolo de la actitud artística del tarraconense, que demanda atención y esfuerzo para unas canciones elaboradas, minuciosas, elegantes y a menudo refulgentes. Hay cada vez menos canción de autor en sentido clásico, y las guitarras acústicas solo predominan en Adam Worth o el tema central. Y hay cada vez más guiños a otros géneros de elaboración superior, sobre todo ese soul ligero, casi al estilo Filadelfia, en Erno Rubik o Ava Gardner, mientras que Soc zulú british utiliza por única vez la lengua catalana y la conjuga con unos deliciosos arreglos de metales, casi a la vieja usanza de una banda como Chicago. Ha debido de escuchar mucha música de los setenta el bueno de Litus, que da un paso al frente con un tema esplendoroso, Rav Levinson, fiándolo todo al cuarteto de cuerda acompañante. Merece múltiples escuchas este Hablo tu idioma pero no lo entiendo, repleto de arreglos sofisticados, disonancias melódicas, metáforas de la incomprensión en esta sociedad moderna. Algo que él ha sufrido en carnes, o en bigotes. Ojalá esta vez no se nos vuelva a pasar por alto un gran disco.

One Reply to “Litus: “Hablo tu idioma pero no lo entiendo” (2019)”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *