Resulta difícil pensar en un álbum de Michael Jackson que gozase de escasa repercusión, pero esta doble entrega en vivo cumple con esa característica. Asombra pensarlo, más aún si reparamos en el detalle de que fue la última publicación del genio desdichado antes de que Thriller (1982) hiciera temblar para siempre los cimientos de la historia. Ya, ya sabemos que no es lo mismo Michael que los Jacksons, o antes los Jackson 5, pero a aquellas alturas la hermandad al completo había comprendido e interiorizado que su papel era contingente, subordinado y residual frente al fulgor del único integrante verdaderamente necesario de la familia. De hecho, este Live repasa con parecido ahínco tanto las dos entregas recientes de la entente fraternal, Destiny (1978) y Triumph (1980), como el asombroso Off the wall (1979), el álbum con el que Michael Joseph ya apuntó hacia un lugar sagrado en la historia del siglo XX.

 

¿Qué sucedió? Seguramente que este consabido-doble-elepé-en-directo se puso en circulación de manera más bien desaseada, con una presentación horripilante (en realidad, los antecedentes de los Jacksons no eran muy exquisitos en ese apartado), información casi inexistente y un sonido inerte y desvaído, un defecto que la reedición en doble vinilo de 2021 corrige de manera espectacular. Todos aquellos traspiés afeaban un documento valioso de veras, un estallido de pasión y fervor en el que ahora ya no resulta difícil imaginar la fascinación desatada en las gradas. Porque Michael tenía a punto sus grititos, jadeos, falsetes y demás recursos de manera escandalosamente excitante. Y porque no solo sus parientes, sino la banda al completo (con despliegue casi marcial de metales), se encargaban de que no faltase de nada.

 

El lote permite reencontrarnos con piezas muy olvidadas de los hermanos, desde Things I do for you a This place hotel, que son mucho mejor de lo que creíamos, y alcanza el éxtasis con el gran triplete inaugural de Off the wall: Don’t stop ’till you get enough y Rock with you, claro, pero también la minusvalorada Working day and night. Queda la duda de quién convencería a los Jackson de que recuperasen un horro almibarado del Michael adolescente, Ben, pero el tropiezo se olvida enseguida. En cuanto nos despepitamos, por ejemplo, con el popurrí de los Jackson 5 de la era Motown, que encadena I want you back, ABC y The love you save. En unos años en que los dobles álbumes en vivo eran casi un ritual y una obligación, es asombroso que a este apenas le sonriese la fortuna.

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