No podía ser de otro modo. Como todas las Navidades, este año también podemos disfrutar de un nuevo disco de The Beatles. Sin embargo, la sensación que deja Anthology 4, más allá de sus indudables encantos y su carácter recomendable (¡son los Beatles!), es la de que ya no queda mucho de donde rascar en aquellos fabulosos archivos de Abbey Road, lo más parecido que conoceremos a la piedra Roseta de la música popular. La idea de partida es fabulosa, celebrar el trigésimo aniversario de aquella serie Anthology que permitió excavar en el tesoro de las tomas alternativas, canciones inéditas, versiones improvisadas, antiguallas pretéritas y demás prodigios que fuimos paladeando con la avidez del egiptólogo que se adentra en las tripas de la pirámide, todo ellos mientras los tres beatles entonces supervivientes aceptaban relatar ante las cámaras sus recuerdos sobre la aventura más mágica, misteriosa y determinante que podamos imaginar para la memoria sonora del siglo XX. Aquellos tres dobles álbumes que vieron la luz entre 1995 y 1996 reaparecen ahora reeditados para satisfacer a jóvenes o rezagados, pero este esperadísimo añadido a la colección que es Anthology 4 no aporta demasiados momentazos a lo largo de sus casi dos horas de minutaje, por más que adentrarnos en el proceso creativo de los-más-grandes siempre provoque curiosidad, emoción y escalofríos a partes iguales.

Por lo pronto, y a diferencia de lo que nos sucedió hace ahora tres décadas, no hay aquí descartes como tales: canciones que se quedasen a medio culminar, improvisaciones que se quedan flotando en el limbo, maquetas para regalar a bandas amigas (¡aquel Come and get it que McCartney pone en bandeja a sus protegidos Badfinger!) o piezas desechadas por el colectivo que luego terminarían emergiendo de 1970 en adelante en los trabajos en solitario de los de Liverpool, en particular Junk (Paul) o los ninguneos clamorosos a George, Not guilty y la superlativa All things must pass. En el caso de Anthology 4 hemos de conformarnos con ensayos y tomas alternativas, con la salvedad de que solo 13 de sus 36 cortes son del todo inéditos, porque el resto ya había asomado la patita en ediciones ampliadas de los álbumes originales o recopilaciones de distinto pelaje.

De hecho, y en honor a la verdad, lo más valioso de Anthology 4 es la recuperación de las dos canciones inéditas de los Beatles que vieron la luz en 1995 y 1996, aquellas controvertidas (y adorables) Free as a bird y Real love que Macca, George y Ringo completaron hace tres décadas a partir de las precarias maquetas caseras de John que Yoko tuvo a bien encomendarles. Las mejoras en las técnicas de recuperación y limpieza de audios, cortesía del equipo de Peter Jackson que se zambulló a principios de la presente década en las toneladas de filmaciones conservadas de aquel proyecto frankensteiniano que fue Get back/Let it be, permiten que escuchemos a Lennon con una nitidez inimaginable, teniendo en cuenta que su presencia en los estrenos originales de los años noventa era casi espectral. Y, por suerte, seguimos contando entre nosotros con Jeff Lynne (Electric Light Orchestra) para que figure al frente de las operaciones, más allá de que algunos dijeran, y no sin parte de razón, que aquellas dos canciones póstumas o diferidas sonaban más a la ELO que a los Fab Four.

Vuelve a encontrar acomodo, asimismo, ese Now and then que Macca logró completar en 2023 también gracias a la tecnología de Jackson, puesto que en 1995-96 la cinta de casete de Lennon era tan endeble que se consideró imposible de aprovechar. Lo sucedido tiene mucho de milagro, porque la canción –que a Harrison no parecía convencerle en absoluto– es lindísima. Y a partir de ahí, las curiosidades varias. Puede que no necesitáramos para nada discociar la parte instrumental de Hey bulldog, pongamos por caso, una consideración que en cierta medida podríamos hacer extensiva a She’s leaving home o The fool on the hill. Sin embargo, se nos alteran las glándulas salivares con esa toma asilvestrada de While my guitar gently weeps, el griterío consustancial a Helter skelter o las adorables primeras tomas de contacto de John Winston en torno a su Julia, una canción de belleza dolorosa que él aborda con dulzura y apuros.

¿Más diamantes en bruto? Los de Harrison, que nadie lo dude: una primera toma ya muy consistente y encantadora de I need you o un Here comes the sun todavía a medio vestir, pero sencillamente impresionante (más allá de que no haya manera de mejorar la grabación definitiva). O ese I’ve just seen a face al que solo le falta el sombrero vaquero, aunque el componente country siguió siendo evidente en la lectura final.

¿Merece la pena Anthology 4? Sí. Desde el punto de vista de la arqueología y el completismo, sin duda. Pero el oyente circunstancial no desempolvará gran cosa aquí, a diferencia de lo que le pudo suceder, en caso de que hiciera la prueba, con las tres entregas dobles que nos alegraron la vida mientras las alternábamos con los episodios originales del documental que de aquella iba estrenando el primigenio Canal+. Tempus fugit.

9 Replies to “The Beatles: «Anthology 4» (2025)”

  1. En conjunto, para quienes ya teníamos las antologías originales, no hay mucho material nuevo; de hecho, hay muy poco: 13 tomas alternativas de canciones ya publicadas, más los ensayos para la BBC de All you need is love, o sea, 14.
    El resto de temas ya están publicados con versiones muy parecidas, las de temas de Pepper’s y del album blanco; las ediciones de estas pistas de las ediciones del 50 aniversario ya tenían un sonido muy mejorado.
    PERO SI HABLAMOS DEL SONIDO, de cómo suenan tanto el conjunto de los instrumentos como las voces, entonces la cosa cambia: el «Anthology Collection» trae un sonido indescriptible, pero MUY NATURAL, es como estar en la estudio de grabación con The Beatles mientras van avanzando en el ensamblaje de las canciones. Con unos buenos auriculares grandes y un buen conversor de analógico a digital, el sonido es MARAVILLOSO, para deleite de quienes tengan buen oído y buena PASIÓN por los temas de THE BEATLES.

  2. TAL CUAL EL COMENTARIO,ANTHOLOGY 4 NO TIENE YA MUCHO QUE OFRECER,EXCEPTO LAS EXCELENTES VERSIONES DE LOS CLÁSICOS RESCATADOS DEL CASSETTE DE LENNON.EL RESTO,ES LO MISMO DE SIEMPRE,PERO CLARO,SON LOS BEATLES,Y NADA DE ELLOS ES DESECHABLE….

  3. Decir que los temas inéditos suenan muy a la Electric Light orchestra cuando ellos sonaron muy a Los Beatles es una Paradoja. Los Beatles siguen sacando cosas de la Galera y parece ser que todo sirve para alimentar a Los Fanáticos que parecen ser cada vez mas.

  4. Muy buena reseña magnifico
    Antologia 4 si es recomendable es recoger las piezas y acomodarlas cómo un rompecabezas .
    Es sólo historico para mi generación y para el presente el futuro ya no me toca vivir sólo él ahora simplemente fabuloso .

  5. Si algo aprendi con los años en el caso de lo Beatles es que nunca dejaran de sorprendernos en cuanto al material que falta por publicar .Sin embargo creo que estas ultimas entregas en estos años están dirigidas a nuevas generaciones y por eso mismo se las recomiendo. Nadie nos quitara las expectativas que vivimos allí por 1995 y con el estreno de FREE AS A BIRD y REAL LOVE y con la emoción aun viva cuando escuchamos NOW AND THEN por mas que ya la conociéramos como demos inéditos de Lennon.

    Tanto las ediciones de los 90’s como las ediciones 2025 tienen un sonido que alegrará al melómano y aquel joven oyente le recomiéndo nunca descartar el formato físico acompañado por algún equipo de sonido competente y precisamente esta re-edicion de las antologías suenan muy bien y se disfrutan con esos aditivos.

    Aun faltan RUBBER SOUL , BEATLES FOR SALE , WITH THE BEATLES y PLEASE PLEASE ME y por adición el soundtrack para las próximas películas biografícas o el proyecto de Hamburgo del que tengo entendido ya se esta trabajando es por eso que este disco 4 de la antología es mas un plus muy valioso que un complemento biografíco a la obra de 1995.

    Cuando escuchen TELL MY WHY (takes 4-5) entenderán que estos 4 genios se divertían mientras trabajaban sin saber lo trascendentales que serian ….y cuando escuchen Baby, You’re A Rich Man (Takes 11 And 12) no se sorprendan que les cambien el humor .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *