Hace bien Paul Melvyn Carrack en reivindicar su papel en la historia de la música pop británica, porque lo tiene y no es nada anecdótico ni circunstancial. Uno de esos casos de artista más (re)conocido por su obra que por su nombre propio, Carrack acaba de cumplir 75 espléndidos años de los que las dos terceras partes ha vivido entrando y saliendo de escenarios distinguidos y participando en algunas grandes aventuras colectivas, además de varios y muy hermosos trabajos en solitario. Y para hacer confluir todas esas efemérides y celebraciones, el de Sheffield –esa ciudad fabril y extraordinariamente fértil en términos musicales– se da el gustazo de conmemorar con un concierto londinense de altos vuelos el medio siglo transcurrido desde que en 1975 firmase, al frente de Ace, aquel How long que refulge como el primer gran título con el que pasará a la historia.
Las efemérides siguen siendo excusas estupendas para contar historias, quién lo duda, así que el hombre que luego militaría tanto en Squeeze como en Mike & The Mechanics reservó día y hora en el Royal Albert Hall y tiró la casa por la ventana durante aquella velada de octubre de 2024 para ofrecer un menú en dos partes que aquí se inmortaliza con esos dos programas bien diferenciados en cada uno de los cedés. Para el primero de los álbumes nos reservamos la aventura de Paul Melvyn junto a la poderosa orquesta de swing SWR Big Band (con el añadido de una sección de cuerdas, ya puestos). Y para el segundo elepé nos obsequia con un repaso abrumador a todos sus grandes éxitos de las diferentes etapas, firmas y formaciones, con la sorpresa adicional de que en dos de los momentos más impepinables, con The living years (de la época de aquellos Mechanics de Mike Rutherford, el guitarrista de Genesis) y la propia How long, el protagonista da paso en escena a los integrantes de The Funky Voices, una formación coral que suma del orden de ¡150 componentes!
El resultado no solo es un compendio magnífico, sino muy diferenciado y complementario, hasta el extremo de que no es difícil suponer que algunos oyentes se entretendrán más con el primer cedé y otros, los más, harán uso intensivo del segundo a modo de grandes éxitos actualizado, renovado y puesto al día con un sonido nítido, fresco y espléndido. Es en ese segundo elepé cuando caemos en la cuenta de que la grandeza de Love will keep us alive, el tema regalado a los Eagles para su regreso a la acción a mediados de los noventa, comparte firma con otra balada tan sentida como Eyes of blue. Y con el tema más comercial, instantáneo y arrimado al soul que fueron capaces nunca de concebir los fantásticos Squeeze, nunca tan cerca de un exitazo como con aquel Tempted.
Pero no desdeñemos la primera mitad de la conmemoración, que gira en torno a las versiones que Paul y sus nuevos amigos de la SWR, esta orquesta o big band pública de Alemania con la que en 2023 concibió Don’t wait too long, el elepé que ahora se revisa de manera casi íntegra. Puede que Carrack no aporte esa hondura y aspereza interpretativa que esperaríamos de un repertorio orillado hacia el blues o las orquestas jazzísticas, lo que a veces hace temer que la aventura acabe chapoteando en las aguas del easy listening. Pero también es cierto que el olfato y la finura del septuagenario cantante de Over my shoulder o Satisfy my soul le permiten hilar muy fino con el material y sus vestiduras. Y ahí están los guiños a grandes del blues-soul como Bobby “Blue” Bland (The only thing missing is you, Ain’t nothing you can do) o el otro coloso del gremio, Solomon Burke, del que reimagina Got you get off my mind. Y aún le queda tiempo para asomarse a la discografía de BB King con Cryin’ won’t help you. A cualquier oyente atento le producirá bienestar y, de inmediato, una curiosidad justificada de localizar los originales.
Gracias por esta excelente recomendación. Un disco muy disfrutable.