De Joe Cocker tendemos a tomar solo en consideración sus flamígeros primeros años, en particular en torno a los Mad Dogs, y su relativamente inesperado predicamento comercial durante los ochenta (“Up where we belong”, “You can leave your hat on”), pero este periodo intermedio se difumina en un limbo un tonto inaudito. Recuperar en especial esta joya casi extraviada, tanto en la memoria de muchos como en las oraciones de los rescatadores digitales, es un regalo para gourmets, un bocado pletórico de nutrientes. Un Cocker necesitado de sosiego encontró el ropaje óptimo para su voz de tormenta en la isla de Jamaica, donde registró tanto esta entrega como la siguiente, la no menos amena “Stingray” (1976). La sección de metales es sencillamente brutal y el propio trombonista de la formación, Jim Price, hace las veces de productor. El factor jamaicano ponía en bandeja la versión de “Jamaica say you will”, una de las grandísimas páginas tempranas de Jackson Browne, pero aquí es Randy Newman quien se lleva el mayor peso, gracias a las lecturas de “I think it’s going to rain today” y, sobre todo, “Lucinda”. Cocker había perdido algo de aquella capacidad de reinventar los clásicos ajenos, pero es imposible no estremecerse con semejante vozarrón (“Where am I now”, “If I love you”) y los ropajes (¡esos coros femeninos!) que le cubren durante estos 40 minutos de gustirrinín. Ah, por cierto, el logo de la discográfica, con la mosca en el cubo, era impagable. ¿Que no?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *