No suelo llorar la pérdida de gente a la que no conocía en persona, pero el día que el mundo se quedó sin Kevin Ayers constituyó una excepción a esa regla. Aquella tarde de febrero de 2013 me vino a la memoria la primera vez que escuché a Ayers, con la canción que abría este disco de debut. Me encontraba en una cabina de escucha de una tienda coruñesa de discos (un servicio sensacional en plena era analógica, cuando casi nada sabíamos de los elepés antes de adquirirlos) y Joy of a toy continued, ese disparatado tarareo casi infantil, parecía al principio un chiste malo hasta terminar erigiéndose como una de las melodías más desmesuradamente pegadizas que nos anidan a muchos en la memoria. Pero esta introducción no deja de ser la anécdota ante lo que acontece después, nueve temas para una obra cumbre, seguramente nunca bien ponderada, entre la psicodelia y los primeros coletazos progresivos. Las pegatinas resaltarían en las reediciones de los ochenta que The Whole World, la banda acompañante de Kevin, fue la primera formación que albergó a un Mike Oldfield aún adolescente; pero el autor de Tubular bells aún no se había incorporado en 1969 y la génesis evidente de Joy… es tanto el grupo anterior de nuestro rubicundo e incomprendido héroe, Soft Machine, como la estela de Syd Barrett con los primeros Pink Floyd. Tanto Stop this train(con su traqueteo y colisión final) como la onírica Oleh oleh bandu bandong, con sus coros femeninos, son delirios experimentales lo bastante llevaderos como para dedicarles una sonrisa. Pero las melodías sibilinas de The Lady RachelGirl on a swing Song for insane times son, en dos palabras, obras maestras. Como la casi juguetona The Clarieta rag o el colofón folkie de All this crazy gift of time. A Ayers siempre se le tuvo por excéntrico y bon vivant. Era, además, un coloso. Y este primer episodio, reivindicado siempre por debajo de sus posibilidades (y de la justicia), lo demuestra.

One Reply to “Kevin Ayers: “Joy of a toy” (1969)”

  1. Coincido contigo Fernando en que a Kevin no se le reconoce lo suficiente. Ni a tu blog tampoco ;-). Muchas gracias por todo.

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