Han alcanzado nuestros amigos Neil Tennant y Chris Lowe ese punto de madurez que ya casi roza con la infalibilidad. Solo se nos tambaleó la fe con ellos allá por 2012, con aquel Elysium efímero y desvaído que supuso, de paso, la despedida de la multinacional que los había acogido desde su alumbramiento, y para ello tenemos que remontarnos ya hasta 1986. Pero, como para quitarse aquel regusto ligeramente amargo cuanto antes, el tándem reaccionó casi de inmediato con Electric (2013), del que este Hotspot vuelve a ser heredero directo e integrante de una suerte de trilogía involuntaria junto al también notabilísimo Super (2016). Los tres, no en vano, no solo comparten productor (Stuart Price) sino una cierta vocación rejuvenecedora, aquí simbolizada con algunas raciones palpitantes de baile (Will-O-the wispes una apertura infalible, como si a todos nos hubieran quitado de un plumazo treinta y tantos años de encima) y con la deliciosa colaboración junto al chiquillo de Years and Years, Olly Alexander, que refrenda en Dreamland su obvia candidatura avanzada a la sucesión de Tennant como gurú del dancecon destellos arcoíris. Hotspot es un disco franco, directo, instantáneo, adictivo y sustancioso, con inyecciones de buen humor (Happy people y los característicos recitados de Neil), ternura arrobada (You are the one) y visiones ácidas del mundo circundante, porque ya no tenemos edad de permanecer indiferentes a la bobería humana. De ahí la mala baba de Monkey business, por cierto, una manera de conjugar crítica social con aspavientos de cintura. Los chicos de las mascotas alcanzan así su disco número 14, los mismos, por cierto, que acumulan en el listado Depeche Mode. Y aunque Martin Gore llegó primero y golpeó más fuerte, parece evidente que Lowe le está pisando el terreno. Con incursiones guitarrísticas incluso, por gentileza de Bernard Butler (Suede) en el caso de Burning the heather, noveno y penúltimo corte del menú. Solo el colofón, ese pastiche titulado Wedding in Berlin, es prescindible… salvo que nos encontremos en la cabina del pinchadiscos en plena boda, y a unas horas ya muy avanzadas de la noche.

One Reply to “Pet Shop Boys: “Hotspot” (2020)”

  1. Desde luego, si alguien necesita sumergirse en lo más profundo de la EDM debe recurrir siempre a Pet Shop Boys. Este álbum me ha devuelto a los inicios de este dúo y me ha retrotraído a otros tiempos menos tediosos en la música.

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