¿Es tan bueno el nuevo disco de Bruce Springsteen como andan diciendo docenas de reseñas y millares de aficionados por medio mundo? Podremos establecer matices, como en todo; pero la respuesta breve, rotunda y clamorosa es esta: sí.

 

Letter to you se beneficia en gran medida, seguramente, de nuestro escepticismo inicial. Nadie puede dudar del ascendente gigantesco de Springsteen a lo largo del último medio siglo, pero los predecesores de este último álbum dejaban escaso margen al optimismo. De hecho, nadie esperaba una entrega tan cercana al remilgadísimo Western stars, pero tampoco los episodios previos permitían elevar las expectativas. Durante estos últimos lustros habíamos asistido a discos irregulares y deslabazados (Wrecking ballWorking on a dream), cuando no abiertamente fallidos (High hopes), y seguramente el capítulo más ilusionante durante el nuevo siglo había sido aquel homenaje circunstancial a Pete Seeger, We shall overcome, de 2006. Así pues, nuestras más “altas esperanzas” las fiásemos a que el Jefe recuperase al menos el pulso del notabilísimo Magic, que en 2007 nos permitió disfrutar de sus mejores páginas originales en muchos años. Pues bien, Letter to you seguramente lo supere en términos musicales, y sin duda lo hace desde el punto de vista emocional. Y todo ello supone un inmenso motivo de satisfacción.

 

Hay en este Springsteen septuagenario, que se retrata entre copos de nieve (¿el invierno de la vida?), la asunción grave y serena del transcurso de los años, la certeza inapelable de que el fin asoma a la vuelta y el trecho recorrido es ya mucho más amplio que los kilómetros que aún nos ofrece la carretera. Quizá por ello haya querido  Bruce rescatar tres piezas de los años setenta, la década en la que no solo emergió al mundo, sino que le permitió dejarnos toneladas de canciones indispensables. Nunca volverá aquel Boss de los cinco primeros álbumes, pero aquellas cinco páginas extraordinarias le y nos sobrevivirán por siempre. Por eso es tan elocuente la vista atrás, en el marco de un trabajo con material inédito. Y por eso acaba conmoviendo tanto que se rescate aquí la espléndida Janey needs a shooter, escrita hace cuarenta y tantos años junto y para el amigo Warren Zevon, del que la enfermedad nos privó en 2003. Mucho, mucho antes de lo que debiera haber sido.

 

Hay otro factor curioso en Letter to you que ahonda en la sensación de entusiasmo, y es la extraña ordenación creciente de la excelencia de sus materiales. Si pensamos en el formato de doble vinilo, repartido en tres partes, la cara A es interesante, la B excelente y la C, sencillamente fantástica. Y un disco de menos a más, que culmina en festines como Song for orphans (esos seis minutos son oro, amigos) o la sentidísima I’ll see you in my dreams, es mucho más del mínimo exigible. Es, aunque sea por un momento, recuperar el genio pletórico de uno de los artistas más importantes de nuestros tiempos.

 

Se ha contado con insistencia que este disco nace de una reunión de apenas cinco días, con la vieja E Street Band tocando en directo en el estudio. No es un detalle pequeño. Por vez primera en mucho tiempo, ahí queda plasmación exacta de todo lo mejor de lo que había sido capaz esta maquinaria. Aunque el tiempo, maldita sea, también se haya cobrado nombres ineludibles por el camino.

14 Replies to “Bruce Springsteen: “Letter to you” (2020)”

  1. He tardado días en escuchar el disco después de comprarlo. Temía llevarme otra decepción tras lo que había publicado los últimos años. No había querido leer ni escuchar ninguna crítica. Dicho esto: chapeau, no hace falta que grabe nada más. Déjalo en lo más alto, Boss.

  2. Es el mejor que ha resistido y existiría mi ídolo favorito he ido a dos conciertos de el en Gijon y Santiago de Compostela este último álbum he escuchado la canción principal t compraré el CD y cuanto me gustaría volver a otro se sus conciertos aunque ahora es complicado por loque pasa en todo el mundo pero espero que cuando esto termine buelba a hacer conciertos y por favor pido que vuelva a España aquí le admiran mucho gente de mi generación tengo 66 años pero en sus concierto hay gente de toda edad hasta niños que los llevan sus padres

  3. Vamos viendo que esta “carta” de Bruce, “Letter to you” está cargada de referencias.
    Este disco EXCELENTE está cargado, repleto de “referencias”… comenzando por el formato: lo de LAS TRES CARAS nos recuerda a muchos otros, modernos (dos de los últimos discos de Neil Young) y antiguos (no olvidemos “Second Winter” (1969), el primer disco de la historia del rock con TRES CARAS, hasta donde yo sé).

    ¿Quieres referencias, guiños intencionados o no?
    Ahí van unos cuantos… están presentes en todas y cada una de las canciones empezando por la que da título al álbum:
    «Letter to You »
    …nos recuerda a “A Letter Home”, 2014 – Neil Young.
    …nos recuerda a “Letter from Home”, 1989 – Pat Metheny: the Pat Metheny Group.

    Y después del título, vamos canción por canción de cada una de las TRES CARAS: el día 6 de este mes se presentó la última novela de Pérez-Reverte “Línea de fuego”.
    Tiene TRES PARTES, como si fueran las TRES CARAS de un álbum con cuatro, pero solo están escritas las tres primeras [faltaría esa CUARTA PARTE, que de alguna manera parece estar “resumida” en el EPÍLOGO].
    (A) PRIMERA PARTE (CARA A), con 6 capítulos (6 canciones): SOMBRAS EN LA ORILLA (Muy buena o excelente),
    (B) SEGUNDA PARTE (CARA B), con 5 capítulos (5 canciones): CHOQUE DE CARNEROS
    (Buena o interesante –es la parte más floja, para un servidor-),
    (C) TERCERA PARTE (CARA C), con 6 capítulos (6 canciones): LOS DIENTES DEL DIABLO
    (Buenísima, superior –es la parte más impresionante, Sencillamente fantástica, para un servidor-).

    …aunque el reparto de canciones por cada una de las tres caras lo he sacado de discogs.com, he visitado la página de Fernando Neira, y para él (y para mí, también) así quedaría la “novela” de Springsteen:
    Si pensamos en el formato de doble vinilo, repartido en tres partes, la cara A es interesante, la B excelente y la C, sencillamente fantástica. (Fernando Neira, “Un disco al día” 26/10/2020)
    Si seguimos el modelo anterior, quedaría así:
    (A) PRIMERA PARTE (CARA A), con 4 canciones:
    (Interesante),
    (B) SEGUNDA PARTE (CARA B), con 4 canciones:
    (Excelente –también para un servidor-),
    (C) TERCERA PARTE (CARA C), con 4 canciones:
    (Sencillamente fantástica –es la parte más impresionante, para un servidor también-).

    He cogido los adjetivos de Fernando Neira y se los he aplicado como segunda opción a las tres partes del libro “Línea de fuego” de Arturo Pérez-Reverte.

    COMULGO CON Fernando Neira. ES UN DISCO EXCELENTE, casi “redondo”: le faltan unos minutos. Dura 58:23 y debería durar 61:16 minutos, para ser autenticamente “redondo”.
    Continuará.

    1. 1. «One Minute You’re Here» – 2:57
      Preciosa canción que tiene un verso que nos hace pensar en uno de sus álbumes. El verso dice así:
      “Red river running along
      The edge of town”:
      Imposible no pensar en su cuarto LP, “Darkness on the Edge of Town”, de 1978, ¿verdad?

      1. 2. «Letter to You» – 4:55

        Ya comentada. Podría, no obstante, reproducir aquí el estribillo:
        “In my letter to you I took all my fears and doubts
        In my letter to you all the hard things I found out
        In my letter to you all that I found true
        And I send it in my letter to you all”

        Pero mejor sería escribir la primera estrofa, que es lo que aparece (también) manuscrito (del puño y letra de Bruce, imagino) en el interior de la caratula del disco:

        “ ’Neath a crowd of mongrel trees I pulled that bothersome thread
        Got down on my knees, grabbed my pen and bowed my head
        Tried to summon all that my heart finds true
        And send it in my letter to you”

        ¿Me creeríais si dijera que lo que yo oigo es “my letter home”?
        ¡No lo puedo evitar!
        Tarareo la canción y me empeño en “canturrear”:
        «’Neath a crowd of mongrel trees I pulled that bothersome thread
        Got down on my knees, grabbed my pen and bowed my head
        Tried to summon all that my heart finds true
        And send it in my letter home (to you)»

        ——

        This is my «Letter to You »
        Sobre el Velcro y cosas que se adhieren.-
        Creo que fue allá por 1941 cuando un austriaco lo inventó. Lo sé porque lo he buscado y leído… y aunque sea con riesgo de equivocarme, creo que no lo patentó hasta los años cincuenta: fue precisamente, poco después cuando tuve mi “encuentro místico” con semejante invento.
        Invento que no hacía sino recoger las evidencias de lo que pasa en la naturaleza: George de Mestral observó que los ganchos de los abrojos se adherían a la ropa y a los pelos de los animales y esa es la base científica del velcro.
        He de decir que para mí los abrojos tenían otro «estimulo respuesta»: los abrojos “pinchaban”… pinchaban tanto que el filólogo que alberga cada niño nos decía que el nombre era onomatopéyico y es que eso era lo que hacían los “ganchitos” al adherirse a tu ropa, que te pinchaban los pies descalzos y dolía tanto que el dolor te hacía “abrir los ojos” (de ahí su nombre).
        Volviendo al velcro, yo tuve el honor de conocerlo “en la realidad” cuando era niño, en una horquilla que va desde 1958 a 1963, casi recién patentado. Creo que fue entonces. Resulta que en mi pueblo había un cura, como en todos los pueblos (como Dios manda)… pero, a veces, había dos porque venía otro –de vacaciones- directamente de Chicago donde ejercía en la universidad de la ciudad del viento. Cualquier creyente, en Chicago (EEUU) o en Saucedilla (España) puede hablar con Dios en cualquier lengua, pero aquel sacerdote era un experto en lenguas semíticas y podía haber hablado con Jesucristo en arameo…
        Recuerdo que la sotana del cura del pueblo estaba llena de botones, como la del cura de todos los pueblos (como Dios manda)… pero la sotana del visitante de Chicago, Illinois, EEUU, no tenía ni un solo botón. Recuerdo cómo la abría y la cerraba “por arte de magia”, sin tocar un botón (DEP: D. Ángel, sin recuerdos apenas, acaba de fallecer [Alzheimer]).
        Con solo tocar un botón el CD se pone en marcha y las canciones se van sucediendo y sucede que están plagadas de “abrojos” que se te adhieren y te enganchan recuerdos aquí y allá… Son esas las impresiones, las referencias, las reflexiones que cada canción de Bruce me iba evocando, casi desde el título, las que he dejado aquí plasmadas.
        Firmado de mi puño y letra

  4. Como viejo (ay) seguidor, comparto el entusiasmo por el nuevo disco de Springsteen. Pero debo decir que no me salen las cuentas en lo de “los cinco primeros álbumes”. El sexto es una cosita llamada Nebraska. Y el séptimo, Born In The USA. ¿Quizás no cuentas los dos primeros?

  5. Un disco que te engancha desde el primer acorde. La canción Song for Orphans… Es una composición e interpretación impecable

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