Admitámoslo: la cosa tiene su gracia. Como mínimo, entre aquellos estómagos con un mínimo de tolerancia al humor negro.  El muchacho se llama Lucas de la Iglesia, es madrileño, transita por unos no tan plácidos 25 añitos, acostumbrábamos a verle tocar la guitarra con Axolotes Mexicanos y a sus inquietudes solistas se le suma una desasosegante capacidad para la premonición. Porque produce una mezcla de asombro, sorpresa y escalofrío que un disco compuesto a finales de 2019 y publicado en abril de 2020 escogiera de antemano el título de Tragedia española y se abra con el siguiente verso: “Todo muere, todo muere, epidemia universal”. Pídanle consejo de Lucas de ahora en adelante: es bueno como rockero, pero insuperable en el papel de visionario.

 

Hay que cogerle el punto al universo de este veinteañero, porque en su apariencia grotesca, autoparódica y un punto egocéntrica subyace, ante todo, esa sensibilidad que solo la melancolía puede transmitir con todas las consecuencias. Por eso Todo muere, tema inaugural, acompaña con un piano teñido de desánimo frases como “Tendré cáncer, sida y depresión” o “Todo es póstumo en esta generación”. No hay mucho margen a la duda si reparamos en otros cortes como Triste de verdad –que parece una balada demodé al estilo de los años cincuenta– o Ansiedad (Has vuelto a mí). Frente a la fiesta desaforada de sus Axolotes Mexicanos, De la Iglesia es un tipo que se devana los sesos. Y eso puede implicar ciertas dosis de sufrimiento, pero siempre es de agradecer.

 

El sustrato punk, milenial, rebelde puede aflorar en los detalles, en algún ramalazo de actitud. En la misma duración de este debut, cuyos nueve cortes ni siquiera alcanzan para cubrir la media hora. Las guitarras se vuelven garageras en Muchísimo, que también incluye una buena dosis de retranca. El ingenio es consustancial a este chavalín de cara tristona, pero muy capacitado para coquetear con el tontipop (o tontirock) en Dale una oportunidad al amor y sencillamente sembrado en Todas las guillotinas van al cielo, el lanzamiento más cercano aquí al centro de la diana.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *