Teddy Thompson ha tomado por costumbre hacer que parezca fácil lo que resulta sumamente difícil. La historia demuestra que manufacturar en tres minutos la canción perfecta tiene mucho de cuadratura del círculo. Thompson ha aprendido a hacerlo. Sus canciones se amoldan a nuestros oídos como una de esas bufandas mullidas a las que nos aferramos en lo peor del invierno. Y acaban quedándose en la memoria, a menudo, como grandes compañeras de vida. Muchas de las incluidas en este Heartbreaker please, comenzando por su adorable tema central, cumplen con ese requisito.

 

Ay, la canción: esa ecuación endiablada. El sexto álbum de nuestro pelirrojo de cabecera incluye diez cortes y se extiende poco más allá de la media hora, pero pone fin a un paréntesis de casi nueve años, desde aquel Bella (2011) en el que la cuadratura imposible funcionaba solo a ratos. Entre medias, Teddy, hijo de los ilustrísimos Richard y Linda Thompson, puso orden en el avispero familiar con un disco que hermanaba a la familia sanguínea e incluso la política bajo el nombre de The Thompsons. Luego se entretuvo con un mano a mano junto a Kelly Jones (Little windows, 2016) en el que ambos daban rienda suelta a sus instintos más vaqueros. Pero Heartbreaker… es un poderosísimo manifiesto de autoafirmación, un catálogo quintaesencial de las especialidades de la casa. Con sesgo hacia el soul, incluso el celtic soul, a la manera vanmorrisoniana, en las dos piezas de partida, Why wait y la elegantísima At a light.

 

Papá Richard pellizca las cuerdas de su inconfundible guitarra eléctrica para incrementar los encantos, ya dijimos que mayúsculos, del tema titular. Pero la excelencia no decae ni con la fabulosa What now (seda en la voz, órgano envolvente) ni en Brand new, acaso la gran balada del disco. Y la sonrisa se vuelve imparable llegados a la casi jocosa Record player, que hunde su ADN en los años del doo wop. O Take me away, ese vals impoluto, divino. Teddy Thompson a veces ha incurrido en cierto hermetismo argumental y estético, quizá derivado de una personalidad tímida. Heartbreaker please es una eclosión. Una joya tan impecable que solo podemos entregarnos a su escucha reiterada.

 

One Reply to “Teddy Thompson: “Heartbreaker please” (2020)”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *