Iñaki Arakistain es uno de esos instrumentistas todoterreno a los que hemos podido encontrar como lugartenientes de los músicos más dispares. He aquí un músico versátil y capaz de amoldarse a las circunstancias, de mostrarse resolutivo tanto en un entorno de pop comercial como de flamenco, canción de autor o músicas del mundo. Su currículo en todas estas facetas es abrumador, pero el latido en el corazón del vasco es eminentemente jazzístico, y como tal se expresa cuando logra apartar otros compromisos más alimenticios y conjuga la primera persona del singular. Pero todo suma, más aún en mentes eminentemente desprejuiciadas, y quizá ese eclecticismo cotidiano es lo que convierte a Arakistain en un jazzista con marcada querencia hacia la fusión y los sonidos de eso que viene en denominarse smooth jazz, una variante poco trillada en tierras peninsulares.

 

The sun shines again, título de resonancias eminentemente optimistas y pospandémicas, confirma todos estos puntos. Supone un derroche de jazz afable y de fácil escucha, mucho más americano que europeo; siempre ameno y con un punto ambiental. Arakistain huye del virtuosismo y la pirotecnia como de una maldición, pese a que en The sun shines again, precisamente el reposado tema inaugural, deja constancia de una calidez muy seductora. Las señas de identidad más características del jazz fusión son mucho más obvias en Like Sonny, versión de Coltrane con fuerte presencia de teclados rhodes y un bajo muy proteínico; o en Bahía de Manhattan y Miami 2009, dos fantasías de evidente aroma trasatlántico que encantarán a quienes guarden buen recuerdo de David Sanbourn, Najee y demás eminencias del género.

 

Tanto ejecución como resolución son irreprochables en todos estos casos, pero Iñaki gana en cercanía cuando se aflamenca, como en Cordobesa. O en los momentos en que concede honores de coprotagonista a la sabrosa trompeta cubana de Jorge Vistel, notable en Hoy y mañana y espléndido en el festín final, una lectura vitamínica de Gibraltar, de Freddie Hubbard. Es ya el quinto trabajo en solitario de Arakistain, que rubrica seis de los ocho cortes y deja clara la solidez y profundidad de su oficio. Otra cosa es que la tenacidad acabe teniendo reconocimiento, y en ese aspecto no queda más remedio que optar por un prudente escepticismo.

 

2 Replies to “Iñaki Arakistain: “The sun shines again” (2022)”

  1. Un saxofonista versátil y muy auténtico.
    Sus composiciones son potentes y todos sus discos.
    Un musicazo de los pies a la cabeza.

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