Entre los genios de que nos privó el año 2016, annus horribilis por excelencia de la música contemporánea, vienen de inmediato a la cabeza los nombres de Bowie o Prince, pero tendemos a olvidar el de Mose Allison, que dijo adiós en noviembre de aquella temporada. Así era Mose: discreto para todo, incluso para las despedidas, a pesar de que su extensa y fructífera trayectoria daría para muchas horas de disfrute y algún que otro monumento. Allison constituyó un género en sí mismo, el del hombre que entre los cincuenta y sesenta halló la intersección perfecta entre el jazz y el blues y la dotó de un contenido literario entre guasón y culto, muy alejado de los tópicos del hombre atormentado, el enamoradizo sin suerte o el trabajador esforzado que sufre en carnes los excesos de la macroeconomía sin alma. “Tu estructura molecular, tú y yo” resulta una formulación francamente insólita para la balada amorosa, como nos recuerda aquí Fiona Apple en una de las 15 versiones que aporta este maravilloso homenaje colectivo. Allison era un hombre ensimismado, no bebía, practicaba yoga, natación y tai chi y rehusaba las ceremonias de premios, como se relata en el no menos bello documental, Ever since I stole the blues, que acompaña a esta entrega. Por él desfilan algunos distinguidos admiradores, desde Van Morrison a Pete Townshend, Elvis Costello, Loudon Wainwright III, Bonnie Raitt o Frank Black, los cuatro últimos también representados en el plantel del álbum (fabuloso, aun en ausencia de otros seguidores tan evidentes como Georgie Fame o Ben Sidran). Taj Mahal (Your mind is on vacation) o Ben Harper con Charlie Musselwhite (Nightclub) se sienten en su salsa, igual que Raitt y su lectura en directo de Everybody’s crying mercy. Pero Chrissie Hynde saca genio con Stop this world, un Jackson Browne de voz madura y profunda conmueve en If you live (trascendental, metafísica y muy bella), Richard Thompson refrenda su prolongado estado de gracia (Parchman farm) y Costello se alía con la hija del homenajeado, Amy Allison, para cerrar la celebración con un más que emocionante Monsters of the id. Hay mucho amor en este festejo colectivo, la convicción generalizada de que Mose merece un lugar mucho más excelso que el que él, desde la humildad y el desprecio por los oropeles, se procuró en vida.

One Reply to “Varios: “If You’re going to the city. A tribute to Mose Allison” (2019)”

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