¿Alguno de vosotros recuerda este disco? Es más, ¿queda alguien con el nombre de Randy VanWarmer en mente? Seguramente, del corte 2 de la cara A sí: “Just when I needed you most” fue un éxito mundial clamoroso, un “one hit wonder” de libro y una sorpresa monumental, por cuanto nadie habría predicho que una balada tan compungida, sentida y lacrimógena iba a hacerse hueco en unas listas dominadas por el frenesí de la música disco. VanWarmer era un pipiolo de Colorado que había pasado una larga temporada en Inglaterra y acababa de instalarse en Woodstock cuando por fin se animó a mostrarle al mundo sus canciones. Tenía apenas 24 años y ese aspecto de no haber roto nunca un plato que le sentaba bien a su repertorio dulce, afable, puede que un poco beatífico. Habría escuchado con énfasis a Andrew Gold, Stephen Bishop y demás prohombres del “soft-pop”, esas caricias musicales que triunfaban en la onda media estadounidense. Hoy este “Warmer” (el título venía al pelo) suena edulcorado y meloso, a ratos puede que ñoño, pero no por ello también encantador. Quien recupere el falsete feliz de “I could sing”, adornado de esos coros femeninos, lo entenderá. O esa apertura, “Losing out on love”, que nos conecta con el tema central de “El gran héroe americano”, aquella serie hoy avejentadísima que pocos años más tarde nos haría sonreír en la sobremesa. Ha llovido mucho, Randy nos dejó antes de cumplir los 50 por culpa de una asquerosa leucemia, todo se tiñe de nostalgia, de pérdida. Pero hoy quería rescatar a VanWarmer, aunque contribuya –qué injusto para él  a nuestra propia tristeza.

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